02 enero 2007

Primer día del año (aunque esté escrito el segundo)

El año en mi caso entró sin cava, con unas campanadas que nos interrumpían la cena y sin el aire fresco de la calle, ya que por varias circunstancias (entre ellas, que yo estuve con un poco de fiebre y tampoco es que me encontrara demasiado bien) no salimos. Pero entró con una amiga a la que hacía tiempo que no veía, con nuevas amigas a las que espero conocer más y con la ilusión de pensar que este año será diferente... que este año será el mío. Por lo pronto, mi madre y Enrique vinieron a Madrid y nos llevaron hasta Cádiz, de esta manera llegamos antes de la hora a la que tendríamos que coger el autobús en Madrid y de paso, estuvimos casi cuatro horas menos de viaje (eso sin mencionar los 24 euritos que me he ahorrado). Y, aunque el último día lo tuve que pasar en la cama... no puedo quejarme de los días que he estado en Madrid. He visto cosas que, o no recordaba o no las había visto antes, nos metimos dentro del gran árbol de Navidad que habían puesto en el retiro y he vuelto a ver que aún hay personas en el mundo por las que merece la pena estar aquí. Espero que a todos os vaya bien este año que ha entrado y que se cumplan vuestros deseos.